domingo, 2 de noviembre de 2008

Le dimos mordiscos a la luna




Y así agarramos a mordiscos a la luna,
mientras contábamos los meses en conflicto.
En la primera luna fui pastor y tú eras nueva,
de tanta gloria sin ningún testigo.


Tiempo es historia de las doce lunas,
y entre oraciones diseñé tus ramas.
Fuimos leyenda de la creación
donde eras Eva libre en mi costilla.


Éramos dioses en el pueblo del sol,
en la séptima luna tejíamos estrellas.
La primavera boreal nos acariciaba
convirtiéndonos en mito, tentados por la serpiente.

Rossana Arellano





2 comentarios:

Walter Faila dijo...

Aunque a veces no pareciera, siempre estoy amiga , y disfruto tu poesía.- Besitos

Rossana dijo...

Walt,,,
Se ve linda la torre con ese colorido...
Ya logré colocar un reloj en mi Poesía y otras Yerbas, y otras cosillas sigo intentando.

Besos amigo
Ross