sábado, 17 de abril de 2010

Quizás mañana








Quizás mañana

Quizás mañana acaricie tu voz sin ser un vicio


Si de tu paso ágil por mis horas
intente emborracharme con tu aliento
romanceando un vocablo sin razón
de temor a pústula maligna
que se adhiera a mi piel como pecado.

Hoy que llevo un demonio tentándome la sangre
espoleo a este poco de pasión que transita
y en aullidos de humor te cedo el alma.

Cuando un lucero muere entre mis dedos
porque a la espalda duermen tantos sueños
voy vertiendo en tu piel noche tras noche
el afecto que anido entre los huesos
y va mi lengua saciándose en tu cuerpo.

El telón de los cielos me seduce
y esta boca se ha vuelto marinera
con un hambre de mar entre tus curvas.

No hay suficiente distancia en esta escena
que matándome va entre tanta angustia
ni hay ocio desertor que me alimente
aunque exótico dance ante mis ojos
en faena de obviar lo que se busca.

Si vacila el sentido alguna noche
será que en pesadilla va rondando
la amarga soledad dando su golpe.

Como al ojo que el llanto va empapando
el agua y su torrente ya se extiende
en extraño ademán la mano frustra
la huella de una lágrima que escurre
hasta cruzar el rostro en su camino.

Ya se asoma en auxilio algún recuerdo
atrapando el dulzor de una mirada
que se mezcla en la sal de triste llanto.

Si he de morir inquieta en tu presencia
libérame buen Dios de este martirio
y arráncame el espejo de los ojos
para que sólo el aroma de jazmines
aspire en beneficio de mi espíritu.

Que la risa a mi rostro no se asome
que mi sangre no siga su trayecto
que la mano renuncie a la medalla.

Quizás mañana mi muerte dolorosa
riegue tu campo en flores de esperanza
y renuncies al grito que humillante
ha cerrado las puertas del asombro
anudando este amor en mi garganta.


Rossana Arellano

viernes, 12 de marzo de 2010

Banalidades





Banalidades

Si me preguntas,
porqué el demonio se apoderó de la lengua
y bajó la escalera cargando un coche fúnebre
¿Qué he de decir?

Yo llevaba el esplendor de la palabra diminuta
y construía castillos en el aire
con las vocales tónicas de tu nombre,
en simultáneo las mugrientas horas
tocaban sus campanas , llamando.

Llevo un amor humano, por el que siento miedo
y hasta mi sombra, ya no me pertenece más.

Cazadora furtiva en las orillas del verbo,
pecadora y espía entre las muchedumbres,
me abandero, devota del silencio protector.


Rossana Arellano

jueves, 4 de marzo de 2010

A ese tallo ( a mi tierra desolada )

A ese tallo ( a mi tierra desolada )




Cubrieron de oro hasta el altar del alma
y entre los cedros se olvidó el fiel pacto
donde el proverbio ungían en guerras
con sus salarios de palabras vanas.
Y no hubo casa con noble cimiento
ni Salomones al rescate de hijos
que edificaran con sabiduría
cuando el martillo asoló noble piedra.
Hoy que desiertas quedaron las calles
sólo transitan llantos de las viudas
con sus retoños de cabezas gachas.
Digo que nada, sostiene los bordes
cuando la tierra no fue bien labrada
ni las miradas se alzaron al cielo.

Dejo cordón que conduce hacia el caliz
dejo moldura de rayo en tus ejes.


Rossana Arellano

domingo, 31 de enero de 2010

Presentación Poemas Antología "Bajo Río"

videoRossana Arellano Presentación


Presentación Poemas Antología "Bajo Río"